Alejandra Melideo. Una fotógrafa de aventura y un poco más… Un camino, una visión, un sentimiento! El amor por la fotografía

Hace 9 años Alejandra Melideo inició su actividad como fotógrafa, tras pasar momentos críticos de su vida, sin saberlo se adentró en el mundo de la fotografía empezando a encontrar la veta aventurera que florecería sutilmente y de a poco, ella nos cuenta que “me aferré a la fotografía porque era lo que me mantenía sana en algún punto, yo estaba todo el día sacando fotos y eran horribles, pero no me importaba, estuve cuatro años… llevó mucho tiempo, me acuerdo que la primera vez que me gustó mi foto lloré” y agregó que “me enamoré de la fotografía en 1993 en Italia, donde compré mi primer cámara réflex y comencé a retratar como aficionada cada detalle que me sensibilizó”. “Dos años después hice mi primer taller de fotografía donde adquirí los conocimientos básicos del control de la luz. Poco tiempo después la fotografía se convirtió en la herramienta para transformar y canalizar mis emociones.”

Luego de los primeros tiempos de exploración en el mundo fotográfico, Alejandra empezó a transitar su vida orientada a la aventura, ella se inició con sus sueños y un camino elegido. “Yo siempre quise ser fotógrafa de National Geographic y lo sigo queriendo”. Y agregó  “Cuando yo me quedé sin trabajo en relación de dependencia, empecé a trabajar en un restaurant de moza, que me daba la oportunidad de tener disponibilidad horaria”, “Cuando renuncio a la comodidad de un trabajo empieza como a surgir esta posibilidad”, “Mi primer trabajo fue en la misión (montaña), fui y dije,  quiero trabajar y me dijeron no tengo presupuesto, no te puedo pagar, no te puedo llevar ni traer, y yo dije no importa, y me enganché así; entonces yo trabajaba y aprendía porque me encontraba con fotógrafos que venían desde afuera, para mí era increíble que de repente estaba caminado en unos picos nevados con unos fotógrafos que habían venido desde Bs As y con prensa de algunos medios y yo alucinaba porque era realmente increíble, bueno así trabajé un año”, “Cuando sentí que estaba formada dentro de lo que era aventura empecé a cobrar mi trabajo”

De su camino emprendido y habiendo pasado los años sin duda su paso por la cordillera Blanca del Perú y también la aventura hasta la triple frontera entre Brasil, Colombia y Perú, le han dado a Alejandra unas experiencias inolvidables y gratificantes.  En agosto de 2010, recorrió varias montañas de la cordillera Blanca, capturando imágenes fantásticas, subió al Yanapqcha de 5460 msn/m. Allí experimentó el extremo del frio, la altura y la belleza glaciar del lugar, nos cuenta que “Llegamos tarde, preparamos todo para el ascenso y en mi caso le sumé la cámara, 2 baterías, dos lentes, un 10 – 20 y un 18 – 200. Casi no dormí, era mi primer glaciar con dificultad y me sentía inquieta y muy comprometida” De esta aventura Alejandra rememora el momento inolvidable y magnifico del paisaje y la adrenalina vivida, es así como aborda la siguiente reflexión de que “parte de la magia de la fotografía, más allá de lo que pasa por fuera, es que te mantiene centrado, en un punto, como si fuera un eje, el pensamiento, el corazón y el cuerpo en un mismo tiempo perfecto, lo mismo encontré en la montaña, el mismo sentimiento. Tu mente tiene que estar ahí, con tu cuerpo y tu emoción bajo control, sin excesos” “Al principio sentía que el paisaje era algo así como un fraude, porque todo estaba ahí, el lago, la montaña, el cielo y la tierra, me pregunté qué ¿puedo aportar al todo? Hasta que dejé de mirar la montaña de lejos y la transité y el paisaje fue la montaña” “Sé que es el principio de un camino largo, profundo, intenso y único, que afortunada sería si puedo transmitir un poco de eso en mis fotografías” relató!.

En relación a la experiencia de la triple frontera, lugar al que fueron el año pasado y al que volverá en junio de 2012,  nos contó que “todo empieza en Iquitos, es una ciudad de un millón de habitantes y desde ese punto surge amazonas, de ahí navegamos alrededor de 500 km por el río hasta la frontera”, “meterte en la selva y estar en contacto con gente así (lugareños) es muy movilizador”.

Alejandra fue con un equipo de personas el año pasado y vieron que era una experiencia para repetir por la riqueza de todo lo exótico y además por todo lo que aprendieron de otra cultura, también por las posibilidades de aprendizaje de lo simple o complejo que pueda parecer una selva. Ella nos contó sobre lo que vio y percibió en Perú “sencillez, mucha sencillez” “La gente necesita lo que ve, un lugar cómodo para dormir, la selva tiene la particularidad de que ni siquiera necesitan abrigarse demasiado, ellos necesitan comer, dormir y nada más y ¡son felices!” “La mayoría de las personas no conocen más allá del pueblito donde viven y no lo sufren, creo que cuando los seres están completos necesitan cada vez menos”

La idea de una nueva aventura fotográfica a la triple frontera surgió desde el equipo de viaje a fin de poder auto financiarse el mismo, recientemente realizaron la invitación y ya  cerró el círculo de los próximos viajeros a la triple frontera en junio 2012.

La finalidad del próximo viaje en palabras de Alejandra sería “La idea de que todos vayan con sus cámaras, lo que sí,  es que allí,  se van a exponer a que no van a fotografiar a un modelo, van a fotografiar personas y a algunos les va a  encantar y van a posar y se van a divertir y otras les tenés que observar y saber que no quieren, después uno ve que hace”

Le pregunté a Alejandra cómo se definiría ella si tuviera que describir su fotografía, si se definía de alguna manera en especial,  a lo que me contestó que “Sí, si vos miras mis fotos, generalmente corto mucho, no tengo problema en cortar cabezas, es decir, no sigo muchos patrones de que esto no se corta y esto sí, me meto más en la imagen, no tengo los formatos predeterminados y muevo y uso mucho los ángulos de los márgenes de las fotos entonces muevo el horizonte”. “A mí me gusta mucho el retrato, tengo algo con las personas, me gusta mirarlos y descubro detalles, por ejemplo, los pies, algo que tienen puesto y no me gusta mostrar a la gente sufriendo, eso me parece, es una decisión que tome; como fotógrafo tomas decisiones, que querés mostrar y que no, sos como un comunicador visual de alguna manera, entonces uno tiene que elegir que quiere mostrar”, “Si vos vas a ver mis fotos quiero que te vayas con una sensación de alegría y no con un nudo”.

Finalmente y a modo de reflexión ella nos comenta que al mirar una presentación de  fotografías prefiere que prevalezca la contemplación y no le gusta el cometario sobre las fotos ya que la foto hablará por sí sola, pero además cada uno tendrá su propia interpretación, retomado su propia opinión al respecto dijo  “La foto es como un reflejo, lo que vos viste seguramente sea distinto a lo que yo vi, pero tiene que funcionar así”

Para más información dejo una dirección de contacto de Alejandra Melideo: www.alejandramelideo.com.ar .

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